Críticas

«El Ballet de Alicia Alonso llegará a ser un organismo danzario de primera fila. La presencia maravillosa de Alicia Alonso, en la plenitud de su capacidad [...], permite asegurar la creciente calidad artística de la Compañía [...] Gran empeño de arte y cultura.»

José M. Valdés Rodríguez. El Mundo. Cuba, 1948

 «El Ballet Alicia Alonso, sin género de dudas y a pesar de la desidia oficial y el egoísmo de los monopolizadores del arte, rendirá jornadas que no sólo cubrirán de gloria a nuestra primera bailarina y a su cuerpo, sino también, y esto para Alicia Alonso es lo más importante, a nuestra patria. »

Hoy. Cuba, 1950

 «Recientemente se reorganizó el Ballet de Alicia Alonso tomado el nombre de Ballet de Cuba y en él figuran destacados coreógrafos, notables músicos y un numeroso cuerpo de baile [...], un nuevo conjunto coreográfico llamado a convertirse en uno de los mejores del mundo.»

La Tribuna. Perú, 1959

«El Ballet Nacional de Cuba [...] por su energía y habilidad en combinar obras clásicas con las contemporáneas, ocupa hoy uno de los primeros lugares entre los conjuntos de ballet de Europa y América. Su porvenir es atrayente en forma singular.»

Yuri Zdanov. Pravda. Unión Soviética, 1964

«Los bailarines del Ballet Nacional de Cuba tienen una calidad superior, en el sentido de que todos `viven` con intensidad los personajes que encarnan.»

Rene Sirvin. L´Aurore. Francia, 1966

«El hecho de que estos bailarines de la más joven compañía nacional de ballet establecida, estén capacitados para atacar tanta variedad de estilos con la misma facilidad, coloca como única a la compañía cubana en el mundo contemporáneo del ballet.»

Leo Kersley. Daily Telegraph. Inglaterra, 1969

«El Ballet Nacional de Cuba [...] es hoy uno de los más sólidos pilares del clasicismo,»

Claude Basignères. Le Figaro. Francia, 1970

«El Ballet Nacional de Cuba, sus músicos y sus coreógrafos, son capaces de hazañas individuales o colectivas, desde el mismo instante que su imaginación artística es estimulada por dificultades en la expresividad o ejecución. Su vitalidad no está entorpecida por prejuicios. Ellos no vacilan, en Conjugación, por ejemplo, en injertar florituras folklóricas sobre las más bellas melodías de Bach, a fin de componer un ballet en que los estilos académicos y latinoamericanos pueden confrontar sus virtudes respectivas. El sacrilegio músical encuentra una legítima absolución en el brío del espectáculo que lo inspira, en los grupos electrizantes pero disciplinados, así como en las actuaciones de brillantes solistas en los que habita un ritmo natural y generoso…»

Claude Basignères . Le Figaro, Francia, 1971.

«He visto tres generaciones de bailarines cubanos; la tradición se mantiene no solamente intacta, sino engrandecida.»

Arnold Haskell. Cuba en el Ballet. Cuba, 1973

«Es un hecho de que Cuba tiene ya su propia escuela de danza clásica [...] En el Concurso Internacional de Ballet de Moscú se ha hecho de nuevo evidente ese éxito. Nos hemos podido convencer, una vez más, que el Ballet Nacional de Cuba, ocupa un lugar entre los mejores del mundo. Y que seguirá conquistando nuevas victorias.»

Igor Moiseyev. Cuba en el Ballet. Cuba, 1973.

«El Ballet Nacional de Cuba es un bello conjunto donde la cualidad capital es una pureza de estilo puesta en práctica por la precisión, por la limpieza extrema en la ejecución; de modo que la espontaneidad de los bailarines es siempre contenida. Esos jóvenes bailarines bailan muy obedientes, muy preocupados, demasiado preocupados por hacer las cosas bien.»

Jean Delor. La Suisse. Suiza, 1974

«El Ballet Nacional de Cuba [...] al que se considera “el milagro de América” en materia de ballet dentro de la cual ha creado una escuela latinoamericana.»

Virginia Llarena. El Heraldo. México, 1975

«El Ballet Nacional de Cuba es una compañía de suma calidad, conciente de sus fines artísticos y formada de una manera competente en todos los aspectos, una compañía que no copia a las demás, sino que ha creado un estilo propio.»

Irma Vienola-Lindfors. Helsinguin Sanomat, Finlandia, 1976

«El Ballet Nacional de Cuba es una compañía de clase mundial.»

William Littler. The Toronto Star. Canadá, 1978

«Hay algo tan puramente encantador en el Ballet Nacional de Cuba, ahora en el Metropolitan Opera House, que ya escasamente se qué nombre darle. ¿Estimaría usted apropiado el de simplemente encantador…? Observando a estos cubanos, cualquiera queda simplemente abrumado con la calidad del baile. ¿Cómo puede un pequeño país como ese haber producido tal cantidad de excelente bailarines…? El Ballet cubano y la Alonso son sensacionales. El Ballet Nacional de Cuba actualmente en una demasiada breve temporada en el Metropolitan Opera House, es un knock out. Es la más interesante de las jóvenes compañías de ballet clásico que nos haya visitado desde el primer arribo del Ballet de Stuttgart, en 1969. Estos cubanos son sensacionales.»

Clive Barnes. The New York Post. Estados Unidos, 1978

«El Ballet Nacional de Cuba hizo su debut en Nueva York, en el Metropolitan Opera House, con una fantástica producción de Giselle, teniendo como estrella a su fundadora-directora, y prima ballerina Alicia Alonso, en el papel protagonista. Esta producción es, simplemente, la de más elevada calidad que pueda encontrarse. Decir que es fantástica no es solamente elogiar su excepcional calidad en todos los sentidos, sino también subrayar la verdadera esencia de todo lo sobrenatural que permea su atmósfera general.»

Anna Kisselgoff. The New York Times. Estados Unidos, 1978

«El Ballet Nacional de Cuba es una de las compañías que gozan de un mayor prestigio internacional. La perfección con que interpretan el repertorio clásico les ha colocado en un puesto de honor, entre los ballets contemporáneos.»

Carlos Núñez. El Periódico. España, 1979

«El Ballet Nacional de Cuba, cuyo nombre está unido al de los mejores conjuntos danzarios de cada tiempo, es un complejo donde todos son estrellas y poseen un repertorio vastísimo, lo mismo clásico que moderno; su repertorio masculino es uno de los mejores del mundo por su potencia, estilo y disciplina; sus bailarinas son espléndidas por temperamento e impostación. Pero lo que más cuenta es la gran apertura cultural de la compañía, donde la bondad de la escuela se une a la aceptación de las contribuciones coreográficas de diversas proveniencias.»

Mario Pasi. Corriere della Sera. Italia, 1979

«Alicia Alonso y su Ballet Nacional de Cuba habían venido a la ciudad a bailar Giselle. Era, en todos los sentidos, una ocasión especial [...], los bailarines cubanos poseen vigor y elegancia en profundidad. Esta es, claramente, una extraordinaria compañía.»

Martin Bernheimer. Los Angeles Times. Estados Unidos, 1979

«Ha reaparecido en el Gran Teatro del Liceo el Ballet Nacional de Cuba, bien conocido y admirado como una de las formaciones coreográficas más importantes del momento [...] la compañía cubana alcanza un nivel de calidad excepcional fácilmente visible en la rigurosa, completa y sólida preparación técnica de los bailarines y bailarinas que la integran. Formación muy numerosa, desde las primeras figuras hasta el cuerpo de baile se evidencia la unidad de estilo, la solvencia de la escuela, la categoría de un concepto coreográfico nada encorsetado, por más que se rinda honores al rigor de las fórmulas académicas y la ortodoxia de los principios clásicos.»

Joan Arnau. Tele-Express. España, 1979.

«Ese estilo, ese coraje, esa sinceridad, ese arte supremo hasta el límite, Alicia Alonso lo ha insuflado, paso a paso, año tras año, al Ballet Nacional de Cuba. ¿Quién sino él, podría ser el depositario de la gran tradición romántica?»

Pierre Julián. L´Aurore. Francia, 1979

«Volvió a Sevilla el Ballet Nacional de Cuba [...] Y ha vuelto para triunfo de nuevo, porque se trata de un estupendo conjunto integrado por espléndidos bailarines que partiendo de viejas técnicas balletisticas, han sabido asimilar todo lo que la coreografía moderna ofrece también. El Ballet Nacional de Cuba es el fruto exquisito de una exquisita bailarina y coreógrafa. Alicia Alonso [...]»

Fausto Botello. Sur-Oeste. España, 1979

«Ya el Ballet Nacional de Cuba superó la etapa de demostrarle al mundo que el bailarín latinoameri­cano puede perfectamente dominar y superar interpretativamente obras tradicionales como Giselle, Las sílfides, etcétera, la base estilística fundamental de ese género. Sobre todo cuando en sus filas cuenta con mentes creativas de singular talento para revo­lucionar el ballet clásico y rescatarle su trascenden­cia frente a las demás artes, regresarle su función básica de transformador de la realidad, para engen­drar un producto estético determinado, cuya codi­ficación estilística se nos escapa ya al rebasar el lenguaje uniforme, universalmente aplicado. Porque ahora, estos creadores presentan su propia visión del mundo, atrevida y certera en el rompimiento con lo establecido.»

Patricia Cardona. Uno más uno. México D. F, 1980

«La aparición del Ballet Nacional de Cuba en el Teatro Licabeto fue el .punto culminante de la temporada de verano y una de las más excitantes visitas en Atenas.»

Haris Livas.The International Tribune. Grecia, 1981

«Ballet Nacional de Cuba, una compañía de rango internacional [...], en ella el perfil multirracial de Cuba ha sido altamente iluminado y la mezcla de sangre española y africana, glorificada.»

Delhi Diary. India, 1982

«Nadie esperaba un programa tan bello como el de los bailarines cubanos. Primero presentaron un ejemplo del ballet clásico. Era hermoso. Después un ballet moderno y en esta muestra la escala del buen gusto era muy elevada [...].»

Bulvar. Turquía, 1983

«Ballet Nacional de Cuba: la compañía es una estrella [...] Un conjunto ejemplar que agasajó a la audiencia con una demostración de disciplina, musicalidad, técnica y estilo sin par.»

Antonio José Faro. Journal do Brasil. Brasil, 1984

«La escuela cubana de ballet es de muy alto nivel técnico, siempre en búsqueda de nuevas posibilidades sobre la base del dominio de los clásicos. Es formidable lo que existe en Cuba. Un trabajo que partió de cero, y ya combina lo romántico con lo moderno. No se trata de fanáticos, sino que viven para el ballet y esto explica sus éxitos.»

Galina Ulanova. Unión Soviética, 1986

«El Ballet Nacional de Cuba de hoy tiene rasgos muy característicos, pero para mí su peculiaridad más importante es la posibilidad que brinda a cada uno de sus bailarines de acercarse a todos los roles y al trabajo mismo de la compañía. Están dedicados a su quehacer con tanto entusiasmo y talento que cuando un observa el baile de la compañía se da cuenta que está realizado por artistas que poseen una inspiración especial al bailar. Esta es una de las características más difíciles de encontrar en un conjunto de danza y la más importante para encarar el futuro.

«El cuerpo del Ballet Nacional de Cuba es uno de los más entusiastas que yo haya visto. El ballet cubano tiene un sentido coreográfico muy actualizado con un enfoque e ideas tan novedosas que le han permitido crear un estilo.»

Igor Youskevitch. Cuba en el Ballet. Cuba, 1986

«Perdura la línea, los secretos del estilo y una homogeneidad en el cuerpo de baile pocas veces vistas. Este es un gran mérito de los integrantes del Ballet Nacional de Cuba: son personales pero trascienden en la coherencia de su excelente y cuidada técnica y el perfecto espíritu de equipo.»

Silvia Gsell. La Nación. Argentina, 1987

«El Ballet cubano en Argelia. Un gran momento estético. Se trata, ni más ni menos, de una de las más prestigiosas escuelas de ballet del mundo. La riqueza de su repertorio tradicional que ha sabido mezclarse con brío y talento a todos los secretos de la coreografía contemporánea, ha encantado y sigue encantando no solamente al público cubano, sino a todos los públicos que el Ballet Nacional de Cuba ha visitado alrededor del mundo.»

B.F. El Moudjahid. Argelia, 1988

«Ballet que desencadenó calurosamente aplausos del público, que con entusiasta reiteración premió la excelente demostración de esta admirable compañía.»

Gianni Secondo. Stampa Sera. Italia, 1988

«El Ballet Nacional de Cuba ha conseguido uno de los Quijotes más hermosos de la historia de la danza.»

Santiago Castelo. Juventud Rebelde, Cuba, 1988

«El gran fuerte de esta compañía, lo que la hace ocupar un lugar entre los seis o siete grandes conjuntos del ballet del mundo son sus montajes de los grandes clásicos, tan fieles a la tradición como innovadores en su voluntad de iluminar el sentido y la profundidad de estas obras universales. »

Mercedes Rico. El País, España, 1989

«¿Qué imagen nos da la compañía? — ¡Muy buena!— Los bailarines están formados técnicamente, el trabajo conjunto es disciplinado, también su sentido del estilo es excelente. Estoy convencido de que la compañía ocupa un lugar de vanguardia entre las demás del mundo. Esto lo demuestran espectáculos como Giselle o Majísimo, donde brillan sus solistas. Para profundizar más en el Ballet Nacional de Cuba, debo decir que es extraordinariamente imponente —desde el punto de vista histórico y estilístico— ese repertorio, con el cual se ha presentado.»

Birgit Kylchier. República Federal Alemana, 1989

«Las presentaciones realizadas por el Ballet Nacional de Cuba, dirigido por la ilustre Alicia Alonso, han sido conmovedoras por su afán de crear un nuevo Ballet, que si bien conserva el lenguaje clásico tradicional, lo matiza hábilmente con toques modernos. Les expresamos al Ballet Nacional de Cuba nuestro más profundo sentimiento de gratitud por su gran contribución al florecimiento y difusión del arte y de la cultura en la escena mundial.»

Daisaku Ikeda. Asociación de Conciertos MIN-ON. Japón, 1991

«Fue una noche memorable en el Albéniz, el Ballet Nacional de Cuba, considerado el mejor de Iberoamérica y uno de los mejores del mundo, ha venido al completo para presentar en estos quince días lo mejor de su repertorio [...], un amplio abanico de sensibilidades.»

Santiago Castelo. ABC. España, 1992

«Se bailó de modo magnífico (…) Alguno aspectos recurrentes del estilo cubano son: balances espléndidos, y empeines fuertes y también cortantes y rápidos. En realidad, los pies muy entrenados. Los bailarines despliegan su peso con más fuerza de lo que estamos acostumbrados y esto le da gran dignidad a su fraseo.»

Robin Grove. The Week-End Australian. Australia, 1992

«Con su trabajo y pasión, Alicia Alonso ha sabido crear en Cuba una gran compañía, situándola internacionalmente entre los mejores conjuntos de ballet del mundo.

«Gracias a ella, el nombre de su país evoca la danza al nivel más puro y ardiente. Esa tenacidad y esa lucha por el arte es una cualidad que yo respeto y admiro.»

Maurice Béjart. Suiza, 1993

«E1 conjunto que dirige la mítica Alicia Alonso sigue cosechando extraordinarios triunfos por la belleza y armonía que rezuma, [...]»

Santiago Castelo. ABC, España, 1994

«El Ballet Nacional de Cuba ha mostrado aspectos muy positivos, especialmente la constatación de que la compañía sigue viva, y que hay elementos jóvenes de altísimo valor: que la escuela cubana de ballet sigue produciendo sus frutos, y que las gran­des figuras tienen herederos.»

Julio Bravo. ABC, España, 1994

«En el Ballet Nacional de Cuba el nivel de calidad técnica y artística de todos sus miembros es indiscutible y la compañía ha devenido, desde su creación en 1948, una de las más prestigiosas del mundo.»

Josep Villarroya. E1 9 Nou, España, 1994.

«Una de las más prestigiosas compañías de danza: el Ballet Nacional de Cuba, dirigido por otra gran figura del baile: Alicia Alonso.»

José Matos. Diario Económico. Estoril, Portugal, 1995

«El Ballet Nacional de Cuba es una de las más prestigiosas compañías de danza del mundo y ocupa un lugar privilegiado en la cultura hispano-americana contemporánea.»

La Semaine Guayanaise. Cayena, Guyana Francesa, 1997

«El Ballet Nacional de Cuba es una de las más prestigiosas compañías de danza del mundo.»

Demetra Molyva. The Cyprus Weekly. Nicosia, Chipre, 1997

«La versión cubana de Don Quijote, bajo la dirección artística y coreográfica de Alicia Alonso, impactó al público desde que se descorrió el telón, por la brillante técnica de los bailarines [...]. Sin descuidar las reglas estrictas del ballet clásico, la Alonso ha creado una fusión de la técnica tradicional y la expresión moderna, en una combinación complemente mágica e irresistible.»

María Zoltansky-Georgiu. The Cyprus Weekly. Chipre, 1997

«[...] El Ballet Nacional de Cuba vuelve a dotar de características propias del protagonismo a Sancho Panza y a Don Quijote, revistiéndolos de ternura y ensueño, aspectos ausentes en muchas de las versiones del título[...]»

Pablo Menéndez-Haddad. ABC. España, 1997.

«El Ballet Nacional de Cuba, que dirige la legendaria Alicia Alonso, volvió a actuar en Buenos Aires.

«Sus intérpretes bailan con pasión, con una entrega que denota lo que disfruta en escena, además de su escuela, de gran virtuosismo, que expone el máximo el entrenamiento al que están acostumbrados. Por algo el estilo de este elenco hace la perfecta simbiosis del fuego latino y del purismo académico. Las mujeres, de mediana estatura tienen brillo a la par que sensualidad; en tanto que los hombres de físicos estupendos traslucen una enorme potencia.

«Son espontáneamente musicales, naturalmente comunicativos y no le es ajeno ningún estilo de la danza. Se observa el puntillismo en los cierres y en las preparaciones; es de impacto la homogeneidad del conjunto, así como se destaca cada uno en su personalidad sin distorsionar la idea de equipo. No hay bailarines para vitorear por su bravura sino intérpretes que consiguieron naturalmente armonizar movimiento y música. Más que conmocionar, el ballet de Cuba emociona por su ductilidad, su fina pureza de estilo, su vigor y simpatía, además de una técnica que exprime lo supremo traduciéndolo con la mayor plástica y sutileza.»

Silvia Gsell. La Nación. Argentina, 1998

«Desde la primera mirada al comodín concebido por el diseñador Armin Heineman, La Cenicienta, del Ballet Nacional de Cuba se proclama como una nueva versión del inmortal cuento de Perrault, una versión en la cual el carácter y el espíritu permanecen subordinados a la clásica narración del tipo «había una vez [...] y el Ballet Nacional de Cuba siempre ha sabido bailar con fabulosa vitalidad, por lo cual en este montaje existe algo que nos complace ver y oír.»

Lewis Segal, Los Angeles Times, Estados Unidos, 1998.

«Estamos ante la presencia de bailarines que sin lugar a dudas se divierten y, con generosidad invitan al público a participar en esa diversión [...] Al final, la alegría del público se transformó en empatía.

«Mucho ha aportado a esta versión (de La Cenicienta) el claro entusiasmo, el talento y la técnica de los bailarines.

«Estos cubanos poseen un cálido brillo, y he aquí que tanto el adjetivo como el sustantivo han sido cuidadosamente seleccionados.»

Clive Barnes, New York Post, Estados Unidos, 1998.

«…Algo extraordinario está ocurriendo en Cuba [...] es digno decir que los mejores bailarines se encuentran en Cuba. La reciente visita del Ballet Nacional de Cuba a los Estados Unidos, una semana en Costa Mesa (California) y otra en Nueva York, fue suficiente para presentar al público norteamericano una nueva y grandiosa generación de bailarines.»

Octavio Roca. San Francisco Chronicle, Estados Unidos, 1998.

«Todos sabemos que el Ballet Nacional de Cuba y, más concretamente, su ya legendaria animadora, Alicia Alonso, son garantía de rigor estilístico, de respeto y sobre todo de amor al patrimonio artístico universal, y de ello dan fe cada una de sus representaciones.

«La magia de la danza, un programa compuesto de fragmentos de las obras punteras del gran repertorio, como el que se nos ha ofrecido en el Auditorio de San Cugat, constituye la mejor introducción imaginable al mundo coreográfico para el público neófito y, al mismo tiempo, un oportuno refresco para la memoria del aficionado habitual.

«Terminó la función con la Fiesta Criolla de la Sinfonía de Gottschalk, con toda la compañía sobre el escenario. Fue una noche con muchos aplausos del público que llenó el auditorio.»

Marjolinj van der Meer. La Vanguardia. España, 1998.

«La compañía no defraudó tanta expectativa y lució un derroche de técnica y estilo. Una vez más las interpretaciones de los bailarines cubanos arrancaron ovaciones y gritos de ¡Bravo!»

Julio Bravo. ABC. España, 1999

«Un calificativo basta para la actuación del Ballet Nacional de Cuba: memorable. Sorprende el alto nivel y la juventud de los bailarines, la cuidadísima, detallada y poética puesta en escena. La magnífica estructuración coreográfica que Alicia Alonso ha realizado del original de Marius Petipa y Lev Ivanov.»

Carlos Toquero. El Mundo. España, 1999

«¡Qué decir de los bailarines y bailarinas de la compañía cubana. Todos ellos son fiel producto de la maravillosa escuela de esta diosa, Alicia Alonso, del arte del ballet. Su extraordinaria capacidad sabe conducirlos, al virtuosismo que la eximia maître logró alcanzar y le supo trasmitir gracias a ese don especial que raras personas poseen en el mundo…»

Antonio Pinto Machado. Journal de Sintra, Portugal, 1999

«[...] La versión de Giselle creada por Alicia Alonso para el Ballet Nacional de Cuba continúa siendo un sello distintivo de integridad dramática, del estilo romántico y de la grandeza que una compañía es capaz de alcanzar…»

Lewis Segal. Los Angeles Times. Estados Unidos, 1999.

«[...] pero la estrella de este Lago fue la disciplina y el acople del conjunto femenino. El espejo de esa máquina, que casi raya con la perfección, fueron los cuatro cygnettes que arrancaron del público uno de los más prolongados aplausos.»

António Laginha. Correo de la mañana. Portugal, 1999

«[...] deliciosa versión (de Coppélia) del Ballet Nacional de Cuba [...] La versión del BNC resultó respetuosa con todos los ingredientes que han consagrado a este ballet…»

Marjolijn van der Meer, La Vanguardia, España, 1999.

«[...] Esta compañía, dirigida por la insuperable Alicia Alonso, continúa siendo no sólo una de las más aplaudidas del mundo, sino también una de las más sólidas y de mejor preparación técnica. Es una compañía rica en talentos.»

Domenico Rigotti. L’Avvenire. Italia, 2000

«Es oportuno decir de inmediato que esta compañía, dirigida por la insuperable Alicia Alonso, sigue siendo no sólo una de las más aplaudidas en el mundo sino también una de las más sólidas y mejor preparadas técnicamente.»

Domenico Rigotti. Giornale di Sicilia. Italia, 2000

«Frescura y ligereza. Es así como el Ballet Nacional de Cuba asume la danza y dibuja sus personajes. No obstante, el rigor está omnipresente en la coreografía. Todo lo hace muy bien la compañía, en la cual el bailarín más joven solo cuenta con 17 años. Fue una función perfecta.»

F. Lonjon. Le Journal. Italia, 2000

«Siempre hemos gozado con el lujo que suponen los numerosos repartos que nos proponen el Ballet Nacional de Cuba (BNC). ¡Aquí hay donde escoger! De forma que en el 2000 aún podemos sentirnos parte de la casi legendaria tradición de las grandes compañías de ballet.»

Marjolijn van Der Meer. La Vanguardia. España, 2000

«La compañía cubana, fundada y dirigida por la internacionalmente famosa bailarina Alicia Alonso, goza de una buena merecida reputación por la fuerza de sus bailarines: los varones que puede tocar el cielo, las mujeres que parecen girar sobre un cojín de plumas…»

Sarah Kaufman. The Washington Post, Estados Unidos, 2001

«George Balanchine declaró en una ocasión que Giselle era el más grandioso y trágico ballet, Coppélia es la gran comedia. No es casual que ambas piezas lleven la firma de la compañía de La Habana: el pueblo cubano ama estas dos obras profundamente y la Alonso ha dedicado buena parte de su vida a perfeccionar hasta el refinamiento cada representación. Los impresionantes resultados de su devoción en Coppélia se evidenciaron en el Zellerbach este fin de semana.» [...] «Los sensuales y exquisitos límites del estilo cubano fueron definidos por la Coppélia de la Alonso, así como por su Giselle

Octavio Roca. San Francisco Chronicle, Estados Unidos, 2001

«El Ballet Nacional de Cuba refleja la estética de Alicia Alonso: los valores de una prima ballerina famosa por su virtuosismo, teatralidad v obsesión por el respeto al estilo. Pero si la fuerza de una compañía residiera sólo en una prima ballerina sería una decepción. Aquí’, en cambio, cada miembro del cuerpo de baile interpreta con tal expresión y detalles técnicos, que el resultado es un cuadro escénico de gran profundidad naturalista e impresionante limpieza de ejecución.»

Robert Johnson, The StarLedger. Estados Unidos, 2002

«Una de las grandes cualidades del Ballet Nacional de Cuba desde sus inicios ha sido la versatilidad, su adecuación y fidelidad a los muy distintos estilos que pueblan su repertorio.»

Julio Bravo. ABC. España, 2002

«Una agrupación muy joven en su mayoría, que no sólo muestra una imagen homogénea en técnica sino que distingue a cada solista con un baile personal, diferente, ajustado a sus condiciones particulares; otro signo inequívoco de la solvencia de sus preparadores.»

Julia Martín. El Mundo. España, 2002

«Bailarines jóvenes y talentosos parecen ser la norma del Ballet Nacional de Cuba, que habitualmente produce estrellas internacionales.»

Jennifer Dunning, The New York Times. Estados Unidos, 2003

«Estilistas expertos en técnica son difíciles de encontrar en un ballet, a menos que este sea el Ballet Nacional de Cuba, donde parecen proliferar como por arte de magia.»

Sid Smith, Chicago Tnibune, Estados Unidos, 2003

«Quien sufra de depresión de primavera haría bien en comprar una entrada para el Ballet Nacional de Cuba. Los cubanos bailan con tanto fuego y calor que mágicamente traen el sol al Teatro Carré.»

Eddie Vetter. De Telegraf. Holanda, 2003

«Esta espléndida compañía ofreció un ambicioso programa integrado por los clásicos favoritos. Siete fragmentos de los éxitos más afamados del siglo XIX, con cientos de vestuarios e impresionantes diseños, fueron entregados sabiamente en pequeñas porciones apropiadas para el público actual.»

Eliza Ingle. Post-Courier Reviewer. Estados Unidos, 2003.

«Cualquiera que haya sido lo suficientemente afortunado de haber apreciado el Ballet Nacional de Cuba hace casi dos años en su demorado debut en Chicago seguramente se convirtió instantáneamente en su fanático.

«Pocas compañías en cualquier lugar del mundo actúan hoy con tal precisión, entusiasmo y habilidad artística. Fundado en 1948 por Alicia Alonso, una prima ballerina del American Ballet Theatre (ABT) y una de las más decididas y dedicadas campeonas de esta forma de arte, la compañía entraña una pasión y una disciplina expuesta en escena dondequiera.»

Sid Smith. The Chicago Tribune, Estados Unidos, 2003

«A pesar de todas las privaciones que el aislamiento político impone, el Ballet Nacional de Cuba es una compañía que mantiene los mas altos estándares del clasicismo, y cada visita nos enseña como estos estándares están ayudando a revitalizar el ballet.»

Lewis Segal. Los Angeles Times, Estados Unidos, 2003

«El elenco cubano es, en la actualidad, una de las contadas compañías de danza que al bailar el repertorio clásico logran poner la carne de gallina al espectador. Una siente vacío en el estómago y se estremece y se deja llevar a lugares lejanos donde lo sublime y lo fantástico se entrelazan con la vida real. El secreto de esta magia envolvente no reside únicamente en su virtuosismo técnico, sino hay que sumarle la expresividad bella y vital de su estilo.»

Carmen del Vall. El País. España, 2004

« […] desde luego, en este Don Quijote se reverbera el talento de Alicia Alonso y se evidencia el rigor que rodea todas las creaciones del Ballet Nacional de Cuba, una referencia imprescindible en el actual devenir de la danza.»

L. Castellanos. El Mundo. España, 2005

«Apoyada en una compañía como es el Ballet Nacional de Cuba, la “gloria del Caribe”, que brilla por su selecto cuerpo de baile y muy especialmente por sus bailarines […] todo resultó la pasada noche mágico y brillante [...] magnífico en cada una de sus intervenciones haciendo realidad una vez más su tremenda capacidad expresiva para sortear los pasajes más difíciles con naturalidad y limpieza. Un Quijote para los anales.»

M.A. Napomuceno. Diario de León. España, 2005

«El Ballet Nacional de Cuba se caracteriza por su depurada técnica.

La diferencia de la coreografía de Alonso y todas las anteriores está en que la bailarina cubana le ha dado a Don Quijote un papel principal que en otras no se halla.»

Paula Carrión, El País. Valencia, España, 2005

«Cuba posee una compañía de ballet de calidad mundial con bailarines nacionales.»

Gavin Roebuck. La escena online. Inglaterra, 2005

«[...] la compañía cubana es la confirmación de un ideal, de un sentimiento de la danza que ignora los límites de cualquier orden social.

«[…] los bailarines cubanos son intrépidos, toman la escena por asalto, y ejecutan fouettes, triples o piruetas múltiples como si nada…»

Clement Crisp, Financial Times. Inglaterra, 2005

«Los privilegiados que compraron entradas para ver al Ballet Nacional de Cuba tuvieron durante más de dos horas, momentos inolvidables.»

Valeria Rivoire. Diario Catarinense, Florianópolis, Brasil 2006

«Los bailarines cubanos que forman esta compañía, son todos de primera categoría y poseen un dominio técnico y artístico fuera de lo común.»

Luciene de Oliveira, Lucky Assesorie de Prensa, Sao Paulo, Brasil 2006

«La presentación del Ballet Nacional de Cuba en el Teatro de UFPE fue impecable, bellísima, provocando reacciones fuertes del público que no paraba de aplaudir la técnica rigorosa y vigorosa del grupo dirigido por la primera bailarina assoluta, Alicia Alonso.»

Fabiana Morales. Periódico del Comercio, Brasil 2006