El mundo focaliza a la Isla, danza mediante

Don Quijote (tercer acto), con Viengsay Valdés y Patricio Revé. Foto: Nancy Reyes

Cada 29 de abril, a partir de 1982, se celebra el Día Internacional de la Danza, en ocasión del onomástico de Jean-George Noverre (1727-1810), creador del ballet moderno. Fue establecido por el Comité de la Danza del Instituto Internacional del Teatro (ITI), la organización por las artes escénicas más grande del mundo, fundada por la Unesco en 1948. Este 2018, en que se festeja el año del ITI, por arribar a su aniversario 70, fue seleccionada Cuba, como sede de la importante cita.

El Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, emblemático coliseo habanero que cumplió el  pasado 15 de abril su aniversario 180, fue la alta tribuna desde donde se leyó al mundo el mensaje del Día Internacional de la Danza, ese lenguaje común que nos une a todos los seres humanos, más allá de barreras políticas, culturales y étnicas. Cada año, un mensaje de un célebre coreógrafo o bailarín «viaja» por el mundo. Pero, en esta ocasión, para conmemorar un año especial de aniversario, y sobre todo, para «remarcar el aspecto intercultural e internacional de la danza», cinco autores de mensajes, uno por cada una de las cinco regiones de la Unesco, alzaron sus voces, desde La Habana, para patentizar los objetivos primordiales de esta institución: el entendimiento, la unión y la paz.

Horas antes de la Gala por el Día Mundial de la Danza, en los salones del GTH Alicia Alonso tuvo lugar una rueda de prensa con importantes personalidades, quienes fueron los «mensajeros» que amplificaron las voces de la danza: por los Países árabes, la bailarina/coreógrafa/escritora/educadora, Georgette Gebara (Líbano); por África, el director, bailarín y coreógrafo,  Salia Sanou (Burkina Faso); por Asia Pacífico, el coreógrafo, director y educador,  Willy Tsao (Hong Kong, China); por las Américas, la bailarina, coreógrafa y maestra, Marianela Boán (Cuba), así como por Europa, el director y creador del movimiento GAGA, Ohad Naharin (Israel) –que aunque no pudo estar presente en la conferencia, sí estuvo en la escena del teatro anfitrión.

El director general del ITI, Tobías Biancone, expresó en sus palabras la satisfacción de estar en el archipiélago caribeño en este importante instante de celebración, que explicó, en toda su historia, la fecha solamente ha sido celebrada fuera de París en tres ocasiones, en Shanghái (dos veces) y ahora en La Habana.

¿Por qué Cuba? «¡Cuando pienso en esta Isla veo gente bailando!», y no quiere decir que no tenga también un teatro excelente, subrayó. «Me gusta mucho, además, su pueblo, los bailarines cubanos, la pasión que comparten todos aquí por la danza». El Día Internacional  del Teatro (27 de marzo) fue en París, se leyeron también cinco mensajes, y no se quiso hacer, nuevamente, en esa ciudad, comentó. Y se decidió… La Habana.

Mientras que Carlos Celdrán, presidente del Centro Cubano del ITI, expresó a nombre de todos la satisfacción y el honor de poder reunir a tantos amigos, personalidades y celebrar un día como este aquí en Cuba, para enviar mensajes de amor.

La Gala Mundial por el Día de la Danza –organizada por el Centro Cubano del ITI y el Consejo Nacional de las Artes Escénicas–, y que contó con los auspicios  de Beijing Lv Dong Wu Xian Culture & Communication, llenó, en la tarde, los espacios de la sala García Lorca del GTH Alicia Alonso, y luego de los mensajes, entre los que se incluyó también uno de la prima ballerina assoluta y directora del BNC, Alicia Alonso, subieron a escena las compañías cubanas: Acosta Danza, con Twelve, de Jorge Crecis; Danza Contemporánea de Cuba, con la coreografía Coil, de Julio César Iglesias; Lizt Alfonso Dance Cuba y Ella y él… siempre, coreografía de la propia directora; el Folclórico Nacional de Cuba, con Dahomeñó, de Manolo Micler, y  el Ballet Nacional de Cuba y Don Quijote (Suite), protagonizado por Viengsay Valdés (Kitri), Patricio Revé (Basilio), Ginett Moncho (Mercedes), Ariel Martínez (Espada), solistas y cuerpo de baile, junto con la Orquesta Sinfónica del GTH Alicia Alonso, bajo la dirección de Giovanni Duarte.

 

Mensaje de Alicia Alonso por el Día Internacional de la Danza, leído por Dani Hernádnez, Primer Bailarín del Ballet Nacional de Cuba, en la Gala que tuvo lugar el 29 de abril de 2018, en el Gran Teatro de La Habana «Alicia Alonso»

Recuerdo un cuento popular cubano, en que dos amigos discuten y uno de ellos repite de manera resuelta: “¡sí señor, el pueblo cubano  es un pueblo bailador!”  Y cuánta verdad encierra esa afirmación. 

Porque la danza ha sido, es y será, para el pueblo cubano, una expresión natural y espontánea que brota desde lo más profundo de su espíritu y de su realidad corporal. Por eso logramos consolidar un movimiento de danza escénica que ocupa un lugar de excepción en nuestra cultura nacional y alcanza un innegable reconocimiento a escala mundial.

Ello explica  el relieve tan especial que tiene para nosotros el ITI (Instituto Internacional del Teatro), con el apoyo decisivo de la UNESCO, que haya escogido este año la capital cubana para celebrar su acto central por el Día Internacional de la Danza, una fiesta que desde hace años enaltece a todos los que viven y luchan por esta expresión de arte y vida.

El encuentro que hoy celebramos en La Habana, reúne el entusiasmo y el impulso creativo de personalidades de todo el mundo, para gloria de la danza, expresión que hunde sus raíces en la tradición, se expande por todas las épocas y transita por una amplia diversidad de caminos creativos. A ello sumamos la coincidencia de aniversarios, que este año 2018 nos trae la conmemoración de los 70 años del surgimiento del ITI, y también los 70 de la fundación del Ballet Nacional de Cuba. Que el casual encuentro de estas fechas, de honda significación para todos, marque la consolidación y el desarrollo de nuevos caminos de colaboración, para gloria de las artes escénicas en todo el mundo.

 

Alicia Alonso

Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO

Embajadora Mundial de la Danza