Viengsay Valdés

Viengsay Valdés (foto Nancy Reyes)

Viengsay Valdés

Primera Bailarina

 

 

Nació en La Habana. Inició sus estudios en la Escuela Elemental de Ballet «Alejo Carpentier»; allí fue acreedora de importantes distinciones durante la etapa estudiantil, entre los que se destaca la Medalla de Oro en el Festival de Danza en Vignale, Italia (1993) y en años consecutivos, Mención, Primer Premio y el Gran Prix de Ballet en el Concurso Juvenil que auspicia la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Se graduó con título de oro en la Escuela Nacional de Arte, y pasó a formar parte del elenco del Ballet Nacional de Cuba en 1994. Fue promovida a Bailarina Principal en 1996 y al rango de Primera Bailarina en 2001.

Ha obtenido dos altas distinciones que otorga el Ministerio de Cultura de Cuba: la Distinción por la Cultura Nacional y la Medalla «Alejo Carpentier», también el Premio por Interpretación Femenina (2009), que otorga la Asociación de Artistas Escénicos de la UNEAC; el Sello del Laureado que otorga el Sindicato Nacional de la Cultura en mayo 2011 y en varias ocasiones ha sido inscrito su nombre en el Libro de Honor del Gran Teatro de La Habana por sus actuaciones. En julio del 2011 ganó el premio de la popularidad que otorga Radio Taino, según concurso a escala nacional.

La revista Dance Europa, la ubicó en el cuarto lugar entre las mujeres y el sexto del listado mundial donde figuran los 100 mejores bailarines del mundo en la temporada 2010-2011. También fue seleccionada junto al bailarín ruso Ivan Vasiliev como la pareja más inspiradora del año 2011 por su interpretación en el pas de deux Don Quijote en la Gala YAGP, según la revista americana Dance Magazine.

Ha actuado en numerosos países en Europa, Asia, América y África. Su amplio registro interpretativo incluye los roles protagonistas del gran repertorio romántico-clásico y  creaciones de coreógrafos  cubanos y extranjeros.

Considerada por el público y la crítica mundial una de las más brillantes bailarinas cubanas, ha sido estrella invitada, entre otros, en el Royal Ballet de Dinamarca; el Centro de Danza de Oporto; el Ballet Marinski de San Petersburgo; con The Washington Ballet y en la Academia Nacional de Donetsk de Ucrania.

Ha participado en numerosas Galas de Estrellas Mundiales y Festivales como en Argentina, Alemania, Dinamarca, Canadá, Corea del Sur, EE.UU., España, Francia, Hungría, Italia, Japón, México, Paraguay, Venezuela, Portugal, Panamá, Rusia, República Checa, Reino Unido, Turquía, Túnez y Sudáfrica, entre otros (Gala II Competencia de Ballet de Estambul, Turquía y del XVII Festival Mundial de Estrellas de Ballet, Donetsk, Ucrania (2010); Galas Estrellas del Siglo XXI, Panamá; Galas Estrellas de hoy y del mañana, Nueva York, Estados Unidos; Gala “Viva Alicia”, Teatro Bolshoi de Moscú; XI Festival Internacional del Ballet en el Teatro Marinsky, San Petersburgo; Gala Internacional de Ballet, celebrada en el Teatro Montecasino, de Johannesburgo (2011); Festival Internacional de Ballet “Rudolf Nureyev”, Kazán, Federación Rusa (2012); Estrellas de la Danza, República Dominicana (2012); Gala Youth American Grand Prix, Nueva York; Ballet Concierto de Puerto Rico (2013); Gala Danza de América, Mérida, México (2013 y 2014), Gala Homenaje a Alicia Alonso, Johannesburgo, Sudáfrica;  Festival Ibérica  Contemporánea,  Querétaro, México (2013); III Gala de Ballet de Buenos Aires, Argentina; Gala XX Aniversario del Centro de Danza de Oporto, Portugal  y de la  Gala Benéfica, Oviedo,  España (2014)).

En 2015 participó en la Temporada del Ballet Concierto de Puerto Rico y en la  Gala del Joburg Ballet, de Johannesburgo, Sudafrica.

 

Opinión de la crítica.

«Viengsay Valdés dio luz a su representación (pas de deux de Sylvia), con esa cualidad inherente a esta compañía (Ballet Nacional de Cuba) de no mostrar esfuerzo ni efectismo. Sus equilibrios en arabesque, su delicado port de bras y la seguridad de su escuela fueron deslumbrantes.»

Silvia Gsell. La Nación. Argentina, 1998.

 

«Viengsay Valdés como Myrtha fue ejemplo de clásica frialdad y de bella línea: una gloria para  admirar».

Victoria Looseleaf. La Opinión. Estados Unidos, 1999

 

«La Valdés, pequeña, poderosa y capaz de hacer estremecer al auditorio con sus numerosas piruetas y prolongados balances en una punta, conquistó al público.»

Anna Kisselgoff. The New York Times.Estados Unidos, 2001

 

«Viengsay Valdés es el nombre que correrá de boca en boca en esta temporada cubana. Al menos, así lo augura su primera actuación en la noche del estreno de El lago de los cisnes. Valdés ya estaba entre las mejores otros años. Con rasgos físicos de bailarina antigua, modelada su expresividad desde el pecho hasta la cabeza, y con una seguridad técnica y teatral pasmosa, se impuso con la impronta de una diva»

Julia Martin. El Mundo. España, 2002

 

«Viengsay Valdés se mostró exquisita en los fragmentos (La magia de la danza) de Giselle como en El lago de los cisnesexpresiva,dulce, dueña del escenario…»

Julio Bravo. ABC. España, 2002

 

«La señorita Valdés sigue siendo una mujer encantadora y su virtuosismo es incuestionable.»

Anna Kisselgoff. The New York Times.Estados Unidos, 2003

 

«Viengsay Valdés es una Giselle encantadora y conmovedora, que va desde la inocencia engañada hasta la tragedia desgarradora, y después a la compasión espectral con dulce gracia, desplegando todo el tiempo una magnífica técnica.»

Clement Crisp. Finacial Times. Inglaterra, 2005

 

«Viengsay Valdés dueña de un dominio técnico increíble que provocó aplausos del público con sus espectaculares equilibrios».

Luciene de Oliveira. Lucky assesorie de Prensa. Sao Paulo, Brasil, 2006

 

En Don Quijote: «Los balances de ella son interminables y triunfantes sostenidos; sus giros son tan rápidos que se pierde el momento en que empezaron».

Sarah Crompton. The Daily Telegraph.Inglaterra, 2006

 

«De manera especial brilla Viengsay Valdés, una bailarina sublime con un movimiento de brazos bellísimos y unos equilibrios de infarto, que deslumbró en el rol de Odette, sutil y maravillosamente etérea, y el de Odile, donde desplegó una gran capacidad de seducción para atraer al  Príncipe Siegfried.»

Montse G. Otzet. El periódico de Cataluña, Barcelona, España, 2008

 

«Mención especial merece la interpretación de Viengsay, para la que no hay palabras: su poderosa y seductora actuación en el doble papel de Odette y Odile merece los adjetivos de espléndida, emotiva, sublime y perversa».

Carmen del Val. El País. Barcelona, España, 2008

 

«La función no hubiera sido la misma sin el contagioso ánimo de Viengsay Valdés y su maravillosa y espléndida técnica

Sarah Kaufman. The Washington Post.Washington, Estados Unidos, 2009

 

En Don Quijote:«La Valdés es una  excelente bailarina técnica (…)  Desplegó una vibrante Kitri en el primer acto, una Dulcinea suavemente incitante en el segundo, antes de entrar en situación y convertirse de verdad en una ganadora de medallas en el gran pas de deux.»

Alexandra Tomalonis. Dance View Times. Washington, Estados Unidos, 2009

 

«Ella mostró el poder de la técnica que ha hecho famosa a la compañía cubana (Ballet Nacional de Cuba) y trajo al último acto sus sorprendentes y extendidos milagros del balance.»

Jean Battey Lewis. Washington Times.Washington, Estados Unidos, 2009

 

En El lago de los cisnes: «Viengsay Valdés domina el doble papel protagonista con una composición de líneas que deja fluir con total seguridad y algunas licencias en la acción, sobre todo como Odile, donde corona lo espectacular con auténtico desenfreno teatral, con armas de diva.»

Julia Martin. El Mundo. Madrid, España, 2009

 

«Viengsay Valdés que esta considerada una de las grandes Kitri de esta época, y créame que es así».

Jill Sykes. The Sydney Morning Herald.Australia, 2010

 

«los equilibrios increíblemente largos de Viengsay Valdés —interpretados para impresionar y lo logró— fue lo que emocionó. (…) Es una bailarina especial, de esas que pueden imponerse sobre una asudiencia de dos mil personas con un simple movimiento de pestañas (…) En una serie tan reuelta de vertiginosos fouettes, vuelve todo borroso. Cuando realiza un balance, detiene el tiempo.»

Sarah Kaufman. The Washington Post. Estados Unidos, 2011

 

En Don Quijote: «En especial, la primera bailarina Viengsay Valdés combina una gran presencia escénica con una formidable destreza.  No es sorprendente que esté considerada como la sexta mejor bailarina del mundo (…) Viengsay Valdés electrizó al público con su actuación.»

Kevin Griffin. The Vancouver Sun. Canadá, 2012

 

En Electra Garrigó: «Viengsay Valdés manifiesta plenamente sus capacidades artísticas.»

Alexander Firrer. Moscou Soir. Rusia, 2012

 

«Viengsay Valdés, ataviada como el Hada garapiñada en el ballet Cascanueces, mostró todo su arsenal, esa forma de bailar, donde técnica, interpretación y pasión, se transforman en arte del movimiento.»

Toni Piñera. Granma, La Habana, Cuba, 2013

 

«Ninguna de las primeras bailarinas del Ballet Nacional de Cuba ha interpretado tantas veces el rol protagonista del clásico Don Quijote como Viengsay Valdés. Y lo mejor, nunca parece aburrida de bailarlo. Había que verla este sábado: giros de infarto, equilibrios eternos, acentos bien pronunciados. Con los años ha perfilado el personaje hasta el punto de que lo baila como si lo viviera.»

Yuris Nórido. Periódico Trabajadores. La Habana, Cuba, 2015

En Carmen: «Viengsay Valdés fue segura y convincente en una cigarrera que no hizo alardes técnicos pero construyó un personaje rotundo.»

Julia Martin. El Mundo. España, 2015

 

En Don Quijote: La indiscutible heroína fue Viengsay Valdés […] exhibió aplomo y dominio en equilibrios que parecían no tener fin y en giros múltiples, dotando a su actuación de un cierto gracejo particular y animoso.»

Roger Salas. El País. España, 2015

 

En El lago de los cisnes: «En el papel principal del espectáculo, la bailarina Viengsay Valdés […] compuso una dulce y delicada Odette, el cisne blanco, e imprimió toda la crudeza posible llena de su talento a Odile, el cisne negro. Viengsay estuvo a la altura de lo grandísima bailarina que es.»

M.P. El Comercio.es. España, 2015

Don Quijote [Viengsay Valdés] Foto Jacques Moatti